Editoriales, Carlos Lamas : EDITORIAL, EN LA SALUD Y EN LA ENFERMEDAD

el 6/12/2021 10:25:04 (146 Lecturas)

CUANDO UNO, EL TIPO DOCTORA, LE PREGUNTA A LA GENTE SOBRE SI CREEN A LOS DIRIGENTES POLÍTICOS Y SUS DICHOS, EL PUEBLO EN GENERAL DICE QUE NO; QUE NO CREEN A LOS POLÍTICOS MAYORMENTE, NI A LOS DEL GOBIERNO, NI A LOS DE LA OPOSICIÓN. PERO SI LES PREGUNTAMOS A ESOS MISMOS CIUDADANITOS POR LO QUE DICEN LAS ESTADÍSTICAS, DICEN QUE SÍ, QUE SÍ CREEN EN LAS ESTADÍSTICAS. YA SON GANAS DE CREER, PORQUE LAS ESTADÍSTICAS ‘OFICIALES’ LAS AVALAN LOS CARGOS POLÍTICOS CON SUS FIRMAS AL PIÉ; AUNQUE ANTES DE RUBRICAR REVISAN, LAVAN, PEINAN, RETOCAN Y, EN FIN, MANIPULAN SUS RESULTADOS HASTA DONDE PUEDAN, INTERESE Y CONVENGA. Y LAS ESTADÍSTICAS ‘NO OFICIALES’, O SEA, DE PARTICULARES O EMPRESAS PRIVADAS, PUEDEN SER LO FALSAS QUE INTERESE QUE SEAN A SUS HACEDORES, O SINO NO SERÁN NADA. AUNQUE, POR OTRO LADO, ES NORMAL QUE LA GENTE CREA Y REPITA LAS ESTADÍSTICAS UNA Y OTRA VEZ A LOS SUYOS, EN LA MESA, Y A LAS VECINAS, EN LA ACERA, PORQUE “LO DIJO LA RADIO O EL TELEDIARIO, O LA REVISTA, O EL FACEBUQUE, O ANA ROSA…”; Y “ADEMÁS LO DIJERON MUY EN SERIO, COMO SI ELLOS MISMOS HUBIERAN PREGUNTADO”. Y LAS ESTADÍSTICAS SUELEN CREAR TENDENCIA DE OPINIÓN, AUNQUE NO TODO LO QUE QUISIERAN SUS MANIPULADORES. AHÍ ESTÁ EL CIS DEL TITIRITERO TEZANOS AL QUE YA NADIE CREE. PERO BUENO, ES CUESTIÓN DE TIEMPO QUE A ESTE PERSONAJE UN LOBO SE LO COMA. ¿CÓMO DICE DOC? NO, YO NO CREO EN ABSOLUTO EN NINGUNA ESTADÍSTICA, NI OFICIAL O PÚBLICA NI PRIVADA. PREFIERO ENGAÑARME A MI MISMO, A QUE ME ENGAÑEN OTROS, POR ESO SACO MIS PROPIAS CONCLUSIONES DE MIS PROPIOS SONDEOS. Y ESTOS DICEN QUE SOY MU LISTO, MU GUAPO, QUE ESTE PERIÓDICO ES EL MEJOR, Y QUE VAMOS GANANDO NOSOTROS, LOS BUENOS

 

Es decir, que me da igual, como ser humano, lo que digan unos y otros organismos e instituciones públicas; pero, como comunicador, debo informar sin dejar de opinar. Así que le diré Doc, que no me creo nada desde nunca las estadísticas y datos públicos sobre la pandemia. Creo que han estado manipulando la información con el fin de controlar la repercusión de la misma y de no tirar piedras al propio tejado de los dirigentes sanitarios. En páginas interiores verán algunas de las incongruencias que muestran los partes, ahora semanales -por minimizar el asunto-, de un virus que entra ya en su enésima oleada, sin haberse ido nunca de nuestro propio fregadero. Ahora el líder supremo de un gobierno nacional inútil y que de esto no se ocupa, dice que venceremos otra vez al virus con mascarilla y vacuna, cuando hace no mucho invitó alegremente a quitarnos las susodichas mascarillas. Y pensábamos que no podía haber otro peor que ZP…, ¿a que sí?. Y uno no sabe Doc, por qué les pagamos si en verdad no se ocupan de solucionar los problemas, sino al contrario. Y no se ocupa el gobierno nacional ni el local, y en el regional está Vergeles…, qué quiere que le diga, ¿lo peor que nos podía pasar?; es probable. Aunque sí se ocupan, y muy rápidamente, de inventarse otro nuevo impuesto para suplir a uno que nos colocaban ilegalmente, pero del que no nos devolverán un duro… ¿Qué epíteto me viene a la mente…? sí, ése y ése otro también, cabrones.

Los gobiernos, como los malos empleados de la limpieza -si llego a decir ‘empleadas’ me ejecutan al amanecer; esas sí me dan miedo- suelen esconder bajo la alfombra los temas que queman, y que no son capaces de resolver, que son todos los que nos harían la vida menos difícil. La sanidad pública está en caos, un caos total, en todos los sentidos y estamentos; lo sabe quien la haya necesitado últimamente. No están allí, al frente, los buenos, los que saben, sino los enchufados por cuestiones políticas y amiguismos, y todo esta pandemia mundial les viene grande; máxime cuando ya antes que ésta estallara, las listas de espera y la falta de especialistas e infraestructuras idóneas era un drama con víctimas cada día. Pero bueno, no veremos huelgas o protestas de los grandes sindicatos, que ya se sabe que éstos no les hacen huelgas a los gobiernos de ¿izquierda?, por mal que estén haciendo las cosas.

Pero que no cunda el pánico, Doc, que ya casi están aprobados los presupuestos, que son como los reyes magos que llegan para nacionalistas y filoterroristas, que todos los años ponen sus zapatitos y se llevan lo que no es suyo. Porque los golpistas son contingentes pero Sánchez es necesario. Para ellos, claro. Y aquí para Extremadura, como siempre, ni la pedrea.

Y el virus sube en todas las Uropas menos aquí, porque al parecer ya no hay dinero para ayudas ni para más ertes ni ná, y hay que seguir cobrando impuestos como es habitual. Así que aquí no pasa nada, que está todo bien y todo el mundo a ganarse el sustento como pueda, que lo que no mata engorda. Y el paro que baja, según la estadística…, sí, bei den Bällen (voy a empezar a imprecar en alemán, que suena más campechano).

Y a todo tren con la campaña de los alcaldes de nuestros pueblos (¿dije nuestros? ¿en qué estaré pensando?) para que la unión DB-VVA sea un hecho. Han ido a hablar con todo quisque (en las pausas de sus arduas labores…) y han salido en tv en cualquier programa que se los haya sugerido, ofrecido o comprado, o vendido, que eso nunca se sabe -o quizás sí-. En algunos ha sido de vergüenza ajena. Pero la audiencia de esos espacios se ha venido abajo con sus presencias y ya nadie los llama, que hay que estar muy pero que muy interesado en el tema como para prestarles la mínima atención. Permítame cambiar de canal, Doc. Lo poco que he oído es que allí donde ¿se hará? el hospital -porque es el sitio que ellos (el Psoe) ha elegido desde hace mucho-, se montará el ayuntamiento nuevo, el palacio de justicia y un montón de palacios y de cosas más, desoyendo las recomendaciones de los expertos en el tema, que aseguran que no es aconsejable que instalaciones sanitarias estén junto a instituciones administrativas o judiciales. Pero, al parecer, allí está el negocio de la nueva ciudad. No han dicho qué pasará con el valor de propiedades y comercios en las zonas que hoy son céntricas de ambas ciudades, pero que mañana no lo serán, y perderán atractivo, interés y clientes. Pero ya hablaremos de esto y de más cosas otro día. Lo que está claro, como dice el alcalde Gallardo, es que esto cambiará el destino de los ciudadanos. De todos, aunque de algunos mucho más y mejor que de otros. Eso seguro.

Buenas tardes.

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