Crítica Teatral
DON BENITO VUELVE A LEVANTAR EL TELÓN DE LA EXCELENCIA TEATRAL
Impresionante función de Teatro del Noctámbulo
Por: José Manuel Villafaina
En Don Benito se está consolidando una programación teatral de sobresaliente calidad en su Teatro Municipal, convertida ya en una de las propuestas culturales más estimulantes de la región. Desde comienzos de año, el público ha podido disfrutar, dentro del Festival Nacional de Teatro Musical organizado por Juan Carlos Parejo, de espectáculos de gran nivel y después, especialmente, de dos montajes excepcionales que, sin exageración alguna, merecerían figurar entre los candidatos a los Premios MAX de las Artes Escénicas.
El primero de ellos fue, el pasado mes, “Atra Bilis”, coproducción de la compañía extremeña La Estampa Teatro junto a otras compañías nacionales. En este montaje sobresalió de manera memorable la actriz almendralejense Concha Rodríguez en el papel de una criada que, cansada de años de humillación y silencio, se rebela contra sus señoras en una de las escenas más intensas y conmovedoras de la representación. La interpretación fue recibida con una cerrada ovación que aún parecía resonar cuando cayó el telón.
La otra gran función ha llegado este fin de semana con “Jasón y las Furias”, de la compañía pacense Teatro del Noctámbulo. El espectáculo, reconocido el pasado año como el mejor montaje del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, llega ahora adaptado para espacios a la italiana dentro de una gira nacional que confirma su extraordinaria acogida. Tras su paso por Villanueva de la Serena y Plasencia, la producción recaló en Don Benito convertida en un espectáculo redondo, de esos que permanecen en la memoria mucho después de apagarse las luces de la sala.
Con texto de Nando López y dirección de Antonio C. Guijosa, la obra es una poderosa relectura contemporánea del mito griego, donde las voces de Eurípides y Esquilo dialogan con conflictos plenamente actuales: la traición, el poder, la venganza y la fragilidad humana. El montaje, de gran fuerza visual y ritmo vertiginoso, convierte la tragedia clásica en un espejo incómodo del presente, recordándonos que los mitos siguen vivos porque aún arden en nuestras propias heridas.
En el apartado interpretativo sobresale de manera extraordinaria José Vicente Moirón, que compone un Jasón quebrado, despojado de aureola heroica, encarnando la derrota íntima de la ambición, confirmándose como uno de los grandes actores del teatro español actual. Frente a él, Carmen Mayordomo entrega una Medea desgarradora, intensa y volcánica, en un duelo escénico de enorme altura trágica. Junto a ellos, Gabriel Moreno, José F. Ramos, Alberto Lucero, Lucía Fuengallego y Camila Almeda completan un elenco coral sencillamente sobresaliente, donde cada intérprete aporta su voz a una tragedia que late como un único corazón sobre el escenario. El público siguió la representación en un silencio casi reverencial y la despidió con prolongados aplausos y bravos, en una de esas noches en las que el teatro deja de ser entretenimiento para convertirse en conmoción compartida.
Además, durante estos meses se han desarrollado en Don Benito otras actividades culturales de notable interés, que han enriquecido aún más la vida escénica y artística de la ciudad. Entre ellas destacó un original musical infantil representado en una gran carpa-teatro por la compañía Rodetacón, de Juan Carlos Parejo, una propuesta imaginativa y luminosa que acercó la magia del teatro a los más pequeños (y a sus padres).
Igualmente relevantes fueron las conferencias ofrecidas por dos figuras esenciales de la escena española. Por un lado, la visita de Fernando Arrabal, acontecimiento casi insólito y extraordinario, pues no deja de sorprender que una figura universal de las letras y el teatro viajara desde Francia hasta Don Benito para compartir su pensamiento y su palabra. Y, por otro, la presencia de Ricard Reguant, uno de los grandes directores del teatro musical en Cataluña y Madrid, quien presentó su libro -una auténtica enciclopedia de la historia del musical- en un encuentro que se convirtió en un apasionante recorrido por la memoria y la evolución de este género escénico.
Detrás de esta programación sólida y exitosa del Teatro Imperial y otros espacios municipales se encuentra el eficaz trabajo de Francisco Javier Sánchez, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Don Benito, cuya apuesta decidida por las Artes Escénicas está convirtiendo al teatro dombenitense en un espacio de referencia cultural y en un lugar donde, función tras función, la emoción vuelve a levantar el telón.






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