Anto Mar : MÚSICA PARA MINORÍAS (Y algún videojuego), ‘EQUINOX’

el 23/8/2011 11:28:09 (63 Lecturas)

Los Mejores Videojuegos De La Historia: EQUINOX’

Super Nintendo. 1993

En plena Edad de Oro videojueguil, el Octavo Arte era todo un crisol de influencias históricas y culturales que veía cómo las limitaciones tecnológicas incidían irremediablemente en sus formas narrativas. Así debía de ser, sin duda alguna… Pero los videojuegos, creados a sí mismos, comenzaron pronto a reivindicarse como pequeñas grandes obras artísticas con la urgente pretensión de superar lo recién creado

 

Una manifestación creativa que pronto se tornaría en industria productiva por pujante y ambiciosa. Con todo, enseguida se vislumbraría que muchas de sus «criaturas» paridas, por imperfectas y bastardas, resultarían difíciles de encasillar.

Justo en el ecuador de los años dorados de invención videojueguil surge ‘Equinox’, un título incómodo de catalogar dentro del género de aventuras interactivas… El arriba firmante prefiere etiquetarlo como ‘videoaventura’, pues el avance a través de su trama, a pesar de sus múltiples combates en tiempo real y escenas de acción, se asemejaba más a un juego en los que también había que machacarse mucho el coco, al igual que ocurría en, por citar un par de paradigmas reconocidos, ‘Maniac Mansion’ de N.E.S y/o ‘Dr. Franken’ de Game Boy. Además, fue hasta lógico que a menudo se le quisiera incluir dentro del género RPG, tan predominante por aquel entonces, debido a su faceta exploradora dentro de un inmenso mapeado por recorrer de principio a fin, sólo que aquí no había cabida ni para el más mínimo diálogo. Asimismo, su sistema de avance en pos de superar las tremebundas mazmorras subterráneas, recordaba inevitablemente a la saga Zelda; pero es que, además, la singular perspectiva de visión que nos brindaba, una impactante perspectiva isométrica con efecto tridimensional, daba la oportunidad de combinar saltos plataformeros para sólo así poder salvar los complejos puzzles de las ¡¡nada menos que 450 habitaciones repartidas por nueve mazmorras…!!

Para entender el origen y el argumento -¡épicos!- de este chungo y vasto ‘Equinox’, debemos remontarnos a su ascendiente biológico, ‘Solstice. En Busca Del Báculo de Demnos’, aparecido en N.E.S. en 1990. Dicho emblemático título -tan difícil como su secuela con el añadido de no poder salvar partidas- estaba protagonizado por el venerable mago Shadax, cuya misión consistía en la aún no demasiado típica y tópica de ir a rescatar a la princesa que había sido raptada… Lo original y conmovedor sería que Shadax era ya un señor mayor, una especie de fiel protector monárquico, con barbas y pelo largo canoso, y la princesa en apuros, de nombre ‘Eleanor’, era una lozana y carnal moza rubia a la que el malo de turno, de nombre ‘Morbius’, quería sacrificar justo en el solsticio de invierno… Sí, en efecto, a los zelderos nos recordaba bastante lo que Ganon ya había intentado hacer con la Princesa Zelda. En ‘Equinox’, el título que nos ocupa, el papel protagonista de la aventura lo desempeña el jovencísimo e inocente Glendaal, hijo natural de Shadax. Sin embargo, en lugar de ir al rescate de alguna otra princesa en apuros, el muchacho -que no sabe todavía de lo jodío que puede resultar el amor- debe enfrascarse en un viaje iniciático, de aprendizaje y supervivencia en el hostil mundo real, para liberar a su padre de la malvada y pérfida Emperatriz Sonia, quien le había contratado por sus servicios mágicos y virtudes esotéricas… Una trama muy coherente, plena de empatía hacia jugadores de diversas edades y preferencias videojueguiles diferentes, y, lo que era más de agradecer, que no caía en lo manido del género.

Tres años pasan entre un juego y otro, un intervalo temporal en que todo lo que rodea a la elaboración de un videojuego, adicionalmente al software del cartucho, será mucho más esmerado. Así, el artwork de ‘Equinox’ que se contempla en la carátula de la caja en versión PAL sugiere y evoca, seduce y atrae como pocos títulos del catálogo del «Cerebro De La Bestia». La incoherencia -fraude, si se prefiere- llega cuando al iniciar el juego percibimos que el diseño digital del personaje al que controlamos nada tiene que ver con la fisonomía curtida del guerrero que se muestra en primer plano sobre el cartón; la estampa de la versión NTSC sería más acertada y, aun, evocadora. Lo que no tendría desperdicio fue el currado manual de instrucciones del pack, a modo de un emocionante cómic de lectura, destacando especialmente la introducción, lo cual consistió en toda una novedad literaria en lo que a los videojuegos se refería, ya que en ella podíamos leer las palabras que Shadax le dedica a su noble hijo anunciándole su secuestro a cargo de la bruja Sonia, ¡pidiéndole urgentemente auxilio…! Tampoco está de más la chocante observación motivada por el atuendo arábigo del vástago, al ser el padre un hombretón cuyos genes arios recorren todo su ADN. Interesante mestizaje, la verdad…

Con todo, nos encontramos ante un juego de culto en toda regla, programado por la compañía británica Software Creations y publicado por Sony Imagesoft, departamento emplazado en Los Angeles (California) subsidiario del gigante japonés Sony, poco antes de que éstos decidieran ponerse a fabricar sus propios videojuegos y consolas, engullendo y adaptando todas sus divisiones productivas para así competir con sus compatriotas de Nintendo, haciendo del panorama de los videojuegos todo un frente en el que atrapar a millones de usuarios a lo world wide web, reactivando y revolucionado con su PlayStation en 1995 el mercado del Octavo Arte.

En los aspectos puntuables del juego, ‘Equinox’ reúne un equilibrado porcentaje de valoraciones en sus distintos apartados: elevadísima dificultad y exigente control de juego, con una jugabilidad sólo apta para pacientes jugones; gráficos coloristas de ensueño y música aún de más calidad, la cual puede considerarse como ‘Banda Sonora’, con mayúsculas. Título muy, muy difícil de ver y de adquirir a través de internet; una auténtica gozada disfrutarlo en su formato original con el pad de la Super Nintendo entre las manos.

(Un servidor se conoce un truquito memorable con el que sublimar el juego desde su pantalla de inicio, gracias al cual, por «arte de magia», se puede hacer de Glendaal todo un mago de poder infinito…)

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