¿ESTAMOS PREPARADOS PARA ESTA TEMPORADA DE INCENDIOS?
Por: Blas Curado Fuentes.
DE TODOS ES SABIDO QUE EL AÑO PASADO LA TEMPORADA DE INCENDIOS FUE DESASTROSA PARA EXTREMADURA, NO HABÍA DÍA DEL VERANO QUE NO HUMEARA EN EL HORIZONTE ALGÚN INCENDIO FORESTAL. SE TOMÓ NOTA DE QUÉ SE DEBE HACER PARA EVITAR SITUACIONES SIMILARES; ¿SE HAN HECHO? ¿HABRÁ MENOS INCENDIOS ESTA ÉPOCA ESTIVAL QUE ASOMA…?
La época de peligro alto de incendios en 2025 se saldó en Extremadura con un total de 50.089 hectáreas quemadas, de las que el 79,6 % fueron de pastos y matorral, mientras que el 20,4 % correspondían a masa forestal arbolada.
En conclusión, hubo 17 grandes incendios forestales (cuando la media era de 3) y 50.000 Ha quemadas, que equivalen a 70.000 campos de fútbol o 100 veces la zona distrito centro de Madrid o 55 veces la isla de Manhattan en Nueva York o toda la isla de Ibiza…en definitiva…un verdadero desastre.
Ahora que ya empieza el calor y sufrimos sus consecuencias, es menester preguntarse si tropezaremos con la misma piedra, escudándonos en el manido cambio climático, o si en cambio los resultados serán mejores este 2026 y habremos hecho bien los deberes.
En teoría y sobre el papel, sabemos que la Junta de Extremadura ha destinado un presupuesto histórico de 116,8 millones de euros para la protección y extinción de incendios forestales en 2026, lo que supone un incremento del 22,5% respecto al año anterior.
Ya de entrada, haciendo una regla de tres de secundaria, se observa que no se incrementa el presupuesto de manera proporcional al incremento de los incendios forestales. Ya pinta mal la cosa.
Proyectos por 24 millones
Se han licitado proyectos por valor de casi 24 millones de euros a principios de 2026 para limpieza del paisaje, la reducción de combustible vegetal y la creación de cortafuegos en montes de utilidad pública, si bien habría que preguntarse e investigar si se han ejecutado las obras pues con lo lento que es el mecanismo de la Administración, me huele que hemos entrado ya en época de peligro alto de incendios y estas obras no se han terminado.
Se ha aprobado a principios de 2026 una línea de 3 millones de euros en ayudas directas a 12 municipios de comarcas de alto riesgo como La Siberia, La Vera, Jerte y Campo Arañuelo para trabajos de selvicultura y prevención. El procedimiento de ayudas es igualmente lento y burocrático (y más si implica a administraciones locales, que a su vez licitan los trabajos), lo cual hace que en plena primera ola de calor (mayo 2026) aún, seguramente no se hayan ejecutado las actuaciones.
Poco trabajo en prevención y mucha burocracia
El Plan INFOEX de Extremadura cuenta con 1077 efectivos. Se ha ampliado la jornada a completa y contratación anual de 138 bomberos forestales, quienes anteriormente solo prestaban servicio durante la campaña de alto riesgo, lo cual en teoría revierte en la prevención durante el resto del año. La incorporación de estos 138 bomberos forestales elevará la plantilla de los anteriores 856 trabajadores hasta los 994 en 2026, y permitirá que, por primera vez en su historia, el dispositivo extremeño contra el fuego en el monte cuente con el mismo personal para prevención que para extinción.
Ahora bien, si fueron incorporados a primeros de año 2026, solo habrán tenido unos escasos 3 o 4 meses para trabajar en prevención, que mucho me temo que se haya reducido aún más por motivos burocráticos, altas en seguridad social, reubicaciones, y un sinfín de cosas que seguramente hayan entretenido a estos nuevos efectivos en sus tareas de prevención, y al final sea el monte el que pague las consecuencias este verano. Además, la casi inexistente primavera, imposibilita que se hagan trabajos en el monte, pues la época de alto riesgo de incendio se va a adelantar bastante este año. De hecho, en pleno mayo, ya se dan las condiciones para su declaración y este pasado fin de semana ya se han visto los primeros fuegos en nuestros cielos.
La alta pluviosidad de este otoño-invierno y corta primavera, ha dejado un monte con una cobertura de pastos anuales, herbáceas y estrato arbustivo muy muy alto, denso y complicado que hace que nuestros paisajes sean una bomba de relojería para el fuego que inevitablemente va a explotar. Lo veremos.






Sin comentario