Web y facebook 23 marzo 2026

FELICITA’ A MOMENTI…

Por: Carlos Lamas.

Ya decía Tonino Carotone aquello de ‘É un mondo difichile…’, en su romántico y bonito tema ‘Me cago en el amor’. Yo me voy a cagar hoy en la guerra y en sus promotores e instigadores. Hay países con un gran aparato guerreril a los que les salen muy caros los tiempos de paz y cada tanto aprietan el botón y mandan el misil, sin mucha conciencia ni piedad alguna. Luego hay otros que colocan la bombita en la mochilita y la activan con muchísimo fanatismo ciego e ignorancia. Y después están los del tiro en la nuca y los del machete o la catana a la revoleada, con la mente putrefacta. Ninguno de estos vale un duro como persona, pero causan mucho daño. Todos buscan hacerse valer a partir de la destrucción.

Friedrich Nietzsche sostenía que la vida está motivada por la «voluntad de poder», que no es solo dominio sobre los otros, sino hacerse valer uno mismo y demostrar el ser más listo que los demás. En este contexto, la destrucción de los valores tradicionales de cualquier sociedad o de imposición por un gobierno (cualesquiera fueran estos valores, pero más que nada incidiendo en los religiosos) es lo recomendado para que el tirano imponga los suyos propios. El aniquilar a los otros, a los distintos, es también una forma de agigantar nuestra imagen y nuestro ejemplo. Y de amedrentar a los observadores internacionales.

También decía el filósofo que el caos y la destrucción impuestos -de dentro o de fuera- no sólo sirven para dominar por sí solos, sino que pueden valer para cambiar las costumbres, normas y leyes, y así nacer la creatividad de algo nuevo y, por consiguiente, la transformación de esa sociedad. Aceptar nuestras contradicciones en lugar de buscar un orden o mantener que no nos represente, puede llevar a la creación de cierta ‘autenticidad’, que no es tal en lo profundo.

Es un poco lo que intenta Dostoyevski en su novela ‘Crimen y castigo’, donde el asesino se hace valer a través del caos, de lo prohibido, de la destrucción, de la justicia ‘poética’, de la venganza, y se autoafirma a través de esto, como un ser libre y especial, en oposición a los demás, esclavos e hijos del rigor. O como llama a las fuerzas del ‘orden’ el gran Antonio Recio, “marionetas del poder”.

También pasa esto en el arte moderno, que para imponer sus ‘nuevos’ valores y capacidad creativa debe romper de todas las maneras con lo anterior, con el arte clásico y con lo ‘impuesto’. Y a qué viene todo este rollo filosofero, pensarán los más fieles (‘pobrecitos’) lectores y los más aciagos, asiduos e infaustos detractores de este escriba. La primera respuesta que se me ocurre es: “Y yo qué sé”. No sabía hoy por donde empezar y empecé por allí, por Tonino, de Tonino a Nietzsche, de este a Dostoyevski, de Raskolnikov, a López Vázquez (por los de: ‘pobrecitos’), luego al pescadero ‘rancio’ y de este a mí; lo que es un recorrido caótico, aunque lógico, claramente.

Pero ahora -después de un café ardiente que me quita de esta rara ensoñación por un ratillo- puedo decir y digo, que recuerdo que lo de Tonino me vino antes, hace un rato, pensando en comparación de la actualidad, con una época bastante menos gilipollas que ésta de podemitas, sumaritas y sanchistas (todos simpatizantes de Irán). En aquellos tiempos -hace 25 ó 30 años- se podía llamar imbécil a los imbéciles, y ladrones a los corruptos y mangantes. Antes se podía odiar tranquilamente a unos cuantos, porque resulta que ‘odiar’ también era un derecho humano, señores juzgadores. Hoy los imbéciles y los ladrones, amantes del eufemismo, pueden hasta llevarte a juicio por llamar a las cosas por su maldito nombre.

Hoy pasan cosas como que TVE, Canal Plus y la Sexta, for example, pasan a cada momento cine, cortos y documentales asustando a la plebe con la derecha de antes, o ultraderecha, o el nazismo, como diciendo: “Ven, esto pasó con los ultras antes y puede pasar con la derecha de ahora; nosotros sólo lo advertimos…”. Y los demás medios, los principales, en prensa, radio y tv, moderan un poco las críticas porque el gobern sanchista ha regado de millones a todos con publicidad institucional, el maná ansiado. Y siguen regando. Oirán ustedes, amables lectores, anuncios en muchos sitios sobre igualdades, discriminaciones y derechos humanos. Cosas que caen por su propio peso y otras pesadeces varias, pero que hay que anunciar muy ‘caramente’, porque somos idiotas. Es lo que hay con la publi estatal; pero no aquí.

Lo cierto es que, volviendo al principio, los ayatolás son muchísimos de familia, nunca se acaban y hasta salen de debajo de las piedras sagradas. Y les da igual todo, total ya están casi muertos, zombis, o sea. Pero el infame Trump tiene demasiados problemas dentro (él también) como para resistirse a tirar algunas bombas allá y acullá, porque están a punto de caducar, oiga. Y este tipo no sabe ni él adónde va… Pero, con las guerras los yankis se hicieron grandes y poderosos, y nadie los va a parar. Mientras, nos siguen quitando los cuartos a los que estamos más a favor del amor que de la war; pero sin tocar, eh, cuidao. Hitler también les decía a los suyos que la guerra acabaría pronto…

No obstante, tranquilos, que llega Pedro Sánchez y trae medidas críticas anticrisis bajo el brazo, que nos van a salvar de la zozobra. Medidas falsas y engañosas, como los créditos ICO -que hay que pagar con cuotas tremebundas o te embargan (bancos hijos de p…)-, que llegan muy tarde y muy mal, como todas las ayudas reales y justas que nunca llegan, y que dejan insatisfechos y jodidos a todos, como en una orgía de principiantes. Y, además, el Pedrito Rico, no quiere contar -ni cantar- con el Congreso, cuando podría, ni puede contar con él, cuando querría. Un desastre bah -uno más y van…-, que nos obliga a pensar todo el tiempo cómo es posible que este tipo siga mandando.

Así que he acabado por desentenderme, jefe, por desenchufar cuando aparece algún desgraciado -sin gracia- ministro o representante gubernamental, lameculos de los medios, o gerente colocado en cualquier empresa pública por los que mandan, el PSOE. En parte porque no hay nada que hacer. El PSOE seguirá mandando en tantos y tantos grupos, clubes, colectivos, sociedades, tribunales, ferias de exposiciones, oenegés, sindicatos, empresas periodísticas, lobbies, cruces rojas, estafetas postales, diputaciones, mancomunidades y en cada asociación que maneje parcelas de poder o presión y que les interese controlar. Eso no cambiará, son la más grande organización del país. Y se comerá con patatas a todos los grupos que quieran asociarse con ellos para gobernar en conjunto. Sí, ja. Como hizo con IU, Comunistas, Sumar o Podemos. Pero, mientras les ha durado el chollo a los izquierdistas ministrosos, que les quiten lo bailado y lo atracado. Hay tantos de estos dignísimos insobornables e insoportables, que da para un par de gobiernos y unas decenas de leyes progresistas más.

Mientras Trump, el dueño de las balas y de las vendas -como Moriarty- pone paños fríos con los discursos, y sigue tirando bombas, que hay mucho stock; tenemos los galpones llenos Mike, cuchichean. En eso los rusos son distintos, son malos en todo, en los discursos, en las formas, en las maneras, y en la diatriba belicosa. Sólo disimulan cuando actúan con toxinas, polonio y otras sustancias radiactivas, porque, ya se sabe, son fluidos muy inestables y se alteran al menor susurro.

“E futuro incerto…”, cantaba Renato. Con todo, parece que el chino, Xi Jinping, fuera el más listo de todos, el que acabará riendo el último. Ya ríe el primero, vea. No hay más que verlo, con esa cara de póker que tiene, que no se sabe si te está perdonando la vida o a punto de engañarte en el negocio, o de quitarte la novia. O ambas tres cosas, a la vez. Da miedo, sí, pero con esa media sonrisa de tenerlo todo rebajado, sin fecha de caducidad -y los domingos abierto-, no eres capaz de odiarlo al hijo de p…. Lo dejo aquí porque ya se me fue largo el discurso, y, sin embargo, no saqué mucho en claro, como siempre. Pero qué quiere, jefe, por cien pesetas…

Buenas tardes.

P.D.: Marzo de 2026, casi despidiéndose, en su línea habitual, todo normal. Y los climatistas cambiáticos no aparecen por ningún lado. Estarán ocupados y entretenidos en los espacios protegidos, donde nadie les dice o hace nada, porque nadie puede ir por allí. Unos fenómenos, oiga.

Sin comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *