Web desembalse zujar feb 2026

En los primeros días del mes, hasta el día 13, se declaró ‘Alerta roja’ en una decena de localidades por la crecida del Guadiana

La situación hidrológica en la cuenca del Guadiana continúa algo menos tensionada en varios de sus puntos de control de caudal.

La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) había informado que se había superado el umbral de peligro en una decena de puntos del cauce, concretamente, en el cauce del Guadiana a su paso por Orellana la Vieja, Don Benito, Villagonzalo, Mérida y Badajoz. También al Cauce del Zújar a su paso por Campanario, del Ruecas en Logrosán y Don Benito, el Aljucén, La Rivera de Lácara en La Garrovilla y el Arroyo de Lorianilla en Pueblonuevo del Guadiana, el día 11 de febrero pasado.

Desembalses

Además, la CHG había informado de que se estaban desembalsando “240 m³/s desde el Zújar como maniobra preventiva para evitar que las grandes aportaciones coincidan en un mismo tramo y momento del río”. Paralelamente, el embalse de La Serena estaba recibiendo una avenida de 1.000 m³/s, “que por el momento está siendo retenida por su capacidad, garantizando la seguridad tanto de esta presa como de la del Zújar”, a día 11 de febrero.

El alcalde de Entrerríos, Víctor Manuel Merino, estaba explicando por esos días a Extremadura Noticias -de Canal Extremadura- que el desembalse de la presa del Zújar «puede condicionar gravemente» a la localidad porque «van a multiplicar por cuatro el desembalse» y «hay que ver el efecto que tiene en el caudal que lleva el río Zújar». El alcalde esperaba «que el agua no sobrepase el puente porque esto podría alterar la normalidad de las comunicaciones de Entrerríos ya que su salida habitual quedaría cortada». No obstante, como decimos, la situación fue mejorando los últimos días y se rebajó el nivel de alarma.

En otros puntos de la provincia, se mantenían también aliviaderos y desagües abiertos en presas como Cíjara, García de Sola, Orellana, La Serena, Zújar, Proserpina, Villar del Rey, Los Canchales o Tentudía, con el objetivo de laminar las crecidas y minimizar efectos aguas abajo.

Hubo que extremar la precaución

En Don Benito, la Policía Local había emitido el 10 de febrero un comunicado urgente “solicitando la máxima precaución en accesos y circulación por las áreas próximas al Guadiana”. El aviso subrayaba la necesidad de atender solo la información oficial del 112 y de la DGT, seguir las indicaciones de Protección Civil y Guardería Rural y avisar al 112 ante cualquier incidencia.

La CHG mantenía la vigilancia permanente de los niveles y actualizaba en tiempo real la información hidrológica a través del sistema SIRA Guadiana, además de coordinar sus actuaciones con el Plan INUNCAEX de la Junta de Extremadura y otras administraciones “para garantizar la seguridad de la población”. También por aquellos días la presa del Zújar abría una compuerta y esto incrementaba el caudal del Guadiana.

Río Zújar

La Serena desembalsó

El embalse de La Serena, la mayor reserva de agua dulce de España, comenzó a desembalsar agua el 9 de febrero, informaba Canal Extremadura, “un acontecimiento excepcional del que solo existían tres precedentes claros desde su puesta en servicio en los años 90. Este movimiento hidráulico vuelve a situar a la presa pacense en el centro de la actualidad hidrológica de la cuenca del Guadiana”, decían aquél día.

Según la Confederación Hidrográfica del Guadiana, el desembalse, con un caudal de unos de 180 m3/segundo, “se ha iniciado a las doce horas de esta mañana (9 de febrero) tras abrir cuatro compuertas de la presa, con el objetivo de laminar las aportaciones que se vienen recibiendo como consecuencia de las persistentes lluvias y el agua acumulada en La Serena que se encuentra actualmente al 92,6% de su capacidad. Se trata de un desembalse interno, es decir, desde el embalse de la Serena a otro embalse de la cuenca del Guadiana, el del Zújar, aprovechando el hueco creado previamente en éste mediante los turbinados que se vienen realizando desde hace días”, aseguraban.

Gracias al Cielo, habrá que decir, esta situación de emergencia grave (nivel rojo) fue mejorando los últimos días y el fin de semana, en toda la comarca, con la disminución de precipitaciones, aunque no aún de los fuertes vientos. Sea como fuere, también habrá que destacar el trabajo a destajo y arriesgando el cuerpo de muchas de las personas componentes de las fuerzas de seguridad, de la UME, bomberos, personal de protección civil, voluntarios y demás trabajadores públicos y autoridades, lo que evitó que hubiera más daños personales, públicos y materiales.

Embalse La Serena

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