Hablemos de Salud Mental: de la prevención a la acción
Por: PROINES Salud Mental
A veces, cuando alguien se enferma físicamente, recibe apoyo y comprensión. Pero cuando se trata de la mente, todavía hay silencios, prejuicios y miedo a ser juzgados. Hablar de salud mental no es una moda: es una necesidad.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad en el mundo en 2030. En España, los datos nos dicen el 9 % de la población tiene algún tipo de problema de salud mental y el 25 % lo tendrá en algún momento a lo largo de su vida. Observando estos datos, se nos viene una pregunta a la mente… ¿por qué nos cuesta tanto decir que necesitamos ayuda emocional?
La principal causa es el estigma en salud mental, que son las actitudes negativas, estereotipos y creencias desfavorables que la sociedad tiene hacia las personas con trastornos mentales, etiquetándolas como débiles, peligrosas o incompetentes, lo que lleva a la discriminación y exclusión, y provoca vergüenza, aislamiento y barreras para buscar ayuda, siendo el auto-estigma (cuando la persona internaliza estas creencias) una de las peores consecuencias para la propia persona, dando lugar al aislamiento, a no pedir apoyo y a la desinformación. No hay salud sin salud mental; sentir tristeza, ansiedad o agotamiento no te hace débil; te hace humano.
Es importante diferenciar entre prevención e intervención
La prevención se enfoca en evitar que aparezcan los problemas de salud mental, incluir hábitos de bienestar, como descansar, saber manejar el estrés, mantener límites saludables, fortalecer nuestras redes de apoyo…, y se aplica a toda la población, no a quien ya tiene un diagnóstico.
Sin embargo, la intervención ocurre cuando ya hay síntomas e implica buscar ayuda profesional como terapia, medicación (si fuera necesario), acompañamiento familiar…, teniendo como objetivo recuperar la estabilidad y prevenir las recaídas. Hay que destacar que hay variedad de factores que pueden afectar a la salud mental, genéticos, las experiencias vividas y el entorno social.
Cuidar la salud mental no empieza cuando todo se derrumba; empieza cada día, con pequeñas acciones que fortalecen nuestra mente, pero si ya estás sufriendo, intervenir a tiempo puede marcar la diferencia, ya que un problema de salud mental puntual no tratado a tiempo ni como es debido, puede llegar a cronificarse.
En salud mental todos contamos, hay que hablar del tema sin miedo y sin tabúes; es muy importante escuchar sin juzgar a quien está pasando un mal momento; educar desde la escuela y en casa en la gestión de emociones, y promover políticas públicas que garanticen el acceso a una atención psicológica.
El cambio comienza cuando le damos la misma importancia a la salud mental que a la física. Recuerda, cuidar tu mente no es un lujo, sino una forma de vida. Si hoy te sientes sobrepasado, pide ayuda, eso no es rendirse, sino dar el primer paso hacia tu bienestar. Puedes hacerlo a través de tu médico de cabecera.
PROINES Salud Mental
Desde el programa de «Sensibilización a la población y Promoción
de la imagen positiva de las personas con trastorno mental grave».



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