Web gregorio ene 2026 ano

AÑO NUEVO, ¿VIDA NUEVA?

Por: Gregorio Gil Ruedas

                                               “Hoy no me puedo levantar,

                                               el fin de semana me dejó fatal” 

                                                               Canción de Mecano de 1982.

 

Cerramos el 25 con las esperadas elecciones en Extremadura. Tampoco es que nos lleváramos mucha sorpresa pues las encuestas dibujaban unos presagios acordes con los resultados oficiales obtenidos a través de las urnas: debacle de unos, continuidad de otros y una acusada subida de los extremos parlamentarios a izquierda y derecha. Tal como fue.

Extraño resultó que con datos confirmados la intervención de nuestro Ex se basara en tratar de convencernos de que la gran perdedora había sido Guardiola que con sus 43 % de los votos no había logrado la mayoría absoluta al no llegar a los 33 diputados. Mencionó sus malos resultados, pero ni tan siquiera abrió la puerta a una dimisión que, a todos parecía, debió ser inmediata. Hubo de pasar por una reunión de la Ejecutiva Regional y el suspense finalizó con la presentación de esa renuncia a la Secretaría General. Se nombró una Gestora presidida por Quintana con el fin de reconducir el partido y elegir próximamente un nuevo líder que ilusione a las desamparadas huestes. Y en esas estamos.

Bueno, estábamos. La noticia llama a nuestras puertas y quien hizo lo imposible por aforarse, hoy en un rasgo de ¿dignidad política? o simplemente de valentía y claridad mental abandona y renuncia a su cargo en la Asamblea para enfrentarse libre de cargos y cargas a un proceso judicial en el que poder demostrar hasta dónde llega su implicación en la contratación irregular de David Sánchez, y en las que, en tantas ocasiones, ha pregonando su inocencia. Que la suerte le acompañe pues si todo marcha según lo previsto y él así lo desea, en poco tiempo se abrirá juicio oral en la Audiencia Provincial de Badajoz.

No podemos obviar el comentario o balance realizado por el presidente PS sobre el resultado de aquellas elecciones y que no le ha merecido ni una santa palabra. Su profundo análisis ha sido un absoluto y doliente silencio. Ni nombrarnos ha sido su callada reseña como si aquí no hubiera pasado nada y Extremadura no importe ni la más mínima pérdida de tiempo. Hundidos en la miseria del olvido, como si de un mal trago se tratara, ha cerrado página sin tan siquiera habernos merecido un cariñoso reproche por no tener la capacidad como pueblo de entender el mensaje, de comprender la bondad de sus políticas sociales y económicas que, como dijo en su toma de posesión la reciente portavoz del Gobierno, son las que hacen posible la pujante sociedad extremeña de los últimos años y no gracias a la gestión del gobierno de Guardiola. Supongo que el esfuerzo colectivo también contará. Para estrenarse en el cargo dejó buenos brochazos.

‘FEUDO INEXPUGNABLE’

Extremadura, feudo inexpugnable de mayorías socialistas en todas las elecciones, ha resultado ser una ruina para el sanchismo, donde ni sus propios y leales votantes han creído en la idoneidad de sus líderes ni en las políticas sociales y económicas de las que el Gobierno de la nación viene presumiendo con esos apañados datos que no se reflejan en la realidad de los hogares extremeños. Impensable que los fieles hasta hoy votantes socialistas pasaran de ir a votar o cambiaran zurrón al zurrón de las derechas como consta haber ocurrido.

Ahora falta saber si la formación del nuevo gobierno extremeño, que permita la necesaria aprobación de unos presupuestos, será posible con la exigencia de Vox de entrar con una vicepresidencia y algunas consejerías. Consecuencia lógica después de airear y fomentar al partido de Abascal que se hace depositario del voto cabreado. No será tarea fácil si se empeñan en hacer patentes las diferencias que les separan en lugar de negociar políticas que beneficien y dinamicen a un pueblo necesitado del esfuerzo y trabajo de todos. Ese debe ser el compromiso con sus electores y el fin que han de perseguir. Confiemos que lobo a lobo no se muerda, aunque se enseñen los dientes.

Y este solo ha sido el primer partido. El segundo campo a visitar está en Aragón el próximo 8 de febrero. Cierto es que las encuestas vuelven a señalar un gran perjudicado con la repetición de unos resultados que no esperan mejoría alguna de los ya adelantados y consumados por el votante extremeño. La línea, la tendencia está marcada y raro será que no se profundice y ahonde la brecha abierta aquel fatídico domingo 21 de diciembre. La liga no parará y Castilla-León primero, un 15 de marzo, y Andalucía en junio serán las siguientes citas electorales. Atentos por si de victoria en victoria llegamos a la derrota final.

De unas posibles Elecciones Generales en las que el pueblo español exprese su voluntad en las urnas, tan solo conocemos que personas y partidos varios las exigen, mientras que a más de uno ni les nombres el tema empeñados en continuar como sea, por lo que sea y de la manera que sea residiendo en el mismo lugar. No será fácil cambiar en días la dinámica que se lleva practicando. Generar convivencia y no muros que nos enfrenten debe ser centro de atención permanente, pues nunca la sociedad española ha estado más alejada del diálogo y más enfrentada con este populismo polarizante -en palabras del socialista madrileño Juan Lobato, laminado por  su presidente- y que tan solo sirve para crispar y tensionar la sociedad.

Sabedores de que los gobiernos están para solucionar los problemas del pueblo, de sus gentes y NO para crearlos pues de esta manera el propio gobierno se convierte en problema y no en la solución, hemos de esperar primero y confiar después en que un futuro próximo permita devolver al ciudadano la capacidad de elegir aquellos gobernantes que mejor puedan conducirlo en estos tiempos modernos que tan inquietantes se presentan con una situación mundial donde es necesario reordenar las alianzas dentro y fuera de casa.

¿En qué momento se jodió el Perú?  Se preguntaba Mario Vargas Llosa en una de sus primeras y preferidas novelas “Conversación en La Catedral”, por su decepción con la corrupción y el deterioro moral del país a los que señalaba como los problemas principales del deterioro de la sociedad peruana y analizando, como desde el poder, se corrompen los estamentos sociales.

¿Cabría hacerse la misma pregunta referida a nuestro país? Ahí lo dejamos.

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