De Extremadura a Medellín en septiembre
Por: Antonio María Flórez Rodríguez
Este año se cumple el 350 aniversario de haberse erigido como villa la ciudad colombiana de Medellín, capital del departamento de Antioquia, país y región con los que Extremadura guarda estrechos vínculos históricos y culturales desde el siglo XVI. Exploradores y colonizadores de Trujillo, Almendralejo, Badajoz, Medellín y Don Benito participaron activamente en el poblamiento y desarrollo de esta región central de Colombia, una de las más prósperas del país.
Es así como el dombenitense Álvaro de Mendoza en 1541 fue el primer español que recorrió en ese departamento de Antioquia el valle de Las Peras (de los aguacates, se sabe hoy) donde se fundó posteriormente Amagá; acompañó a Jerónimo Luis Tejelo y al mariscal Jorge Robledo en la toma de posesión del Valle de Aburrá, en el que se asienta Medellín; también fue el primero que exploró el valle donde se fundó luego la ciudad de Rio Negro; además, fue cofundador a finales de ese año de Antiocha (Antioquia) de la cual fue nombrado como su primer alcalde y luego Teniente de Gobernador. Así mismo, cofundó en 1546 la localidad de Sanfa Fe, más tarde repoblada y fusionada a Antiocha en 1584 por el trujillano Gaspar de Rodas, pasándose a llamar Santa Fe de Antioquia. Rodas fue Capitán General, gobernador encargado y segundo gobernador de la provincia y uno de los personajes históricos más valorados de esa región pues también fundó las poblaciones de Cáceres y Zaragoza de las Palmeras, aparte de que algunos de sus descendientes fueron dueños de extensos terrenos en el valle del Aburrá, emparentados algunos de ellos con los Castrillón Blandón, descendientes a su vez del pacense Nicolás Blandón, también dueños y pobladores del valle del Aburrá en el siglo XVII.
La ciudad de Medellín tuvo dos fundaciones: la primera en 1616 como un resguardo indígena de varias tribus que duró hasta 1685, en el actual barrio de El Poblado. La segunda hacia 1674 en tierras del Hato de Aná en el actual parque de Berrío, dependiente de la villa de Santa Fe de Antioquia, alcanzando un rápido desarrollo social y económico por lo que solicitaron se les concediera la condición de “villa” desgajándose de aquella otra villa, se le concedió en 1668, pero dicho privilegio fue recurrido y denegado varias veces.
El que el poblado de Nuestra Señora de la Candelaria, el núcleo fundacional de Medellín, se convirtiera en villa, se debió a la decidida participación del VIII conde de Medellín, Don Pedro Portocarrero y Folch, a la sazón presidente del Consejo de Indias y muy cercano a la Corona, desde donde influyó para que el poblado se convirtiera definitivamente en villa desgajada de Santafé de Antioquia en 1675; y, agradecidos sus pobladores por dicho gesto, le agregaron el nombre de Medellín que, al poco tiempo, quedó como único apelativo de esa población; adoptando, además, como escudo de armas, uno muy similar al de la Medellín extremeña.
Desde el año 2000 se ha establecido una estrecha relación cultural entre Extremadura y Colombia, especialmente con las regiones de Antioquia y el Gran Caldas, zona esta donde también tuvieron presencia destacada Álvaro de Mendoza, Nicolás Blandón y el llerenense Pedro Cieza de León, el Príncipe de los Cronistas de Indias. Desde 2016 las dos Medellín vienen avanzando en un proceso de hermanamiento muy fructífero que partió de la importante participación de Extremadura en la X Fiesta del Libro y la Cultura y en la que los alcaldes Federico Gutiérrez y Antonio Parral, así como algunos intelectuales de ambas regiones, decidieron profundizar en sus relaciones culturales y administrativas.
El año pasado fui convidado a la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín para presentar dos de mis más recientes libros, Lisboa caminada y Llámame tiempo, y supe que este 2025 se cumplirían los 350 años de aquel acontecimiento fundacional. Pensé que Extremadura debía vincularse a dicha celebración, especialmente Don Benito y Medellín. Le propuse al ayuntamiento de Don Benito publicar una antología de los mejores narradores de Antioquia y Extremadura del siglo XXI en la que llevábamos cinco años trabajando, Correspondencias, la cual fue aceptada, con la intención de presentarla inicialmente en la Feria del libro de Bogotá, en la que España era el país invitado de honor, como así ocurrió en el pasado abril, y luego entregarla oficialmente en Medellín en septiembre en su Fiesta del Libro y la Cultura, acompañándose de una representativa delegación institucional y artística de la región, en la que no podían faltar los ayuntamientos de nuestra zona.
Aprovechando mi presencia en la FILBO me reuní en la capital colombiana con el equipo de la Secretaría de Cultura Ciudadana de la capital antioqueña que acudió a dicho evento para presentar y promocionar su Fiesta del Libro de este año, Andrés Sarmiento y Juan David Vélez, acordando con ellos que invitarían oficialmente a algunas autoridades de la Junta de Extremadura, así como de Don Benito y Medellín; y, por supuesto, a algunos escritores de nuestra región, priorizando a aquellos que estuvieran vinculados al libro Correspondencias y que tuvieran libro nuevo publicado reciente; acordando igualmente tratar de llevar a alguno de nuestros más reconocidos escritores, especialmente Javier Cercas, con el que tuvimos la oportunidad de conversar en Bogotá y plantearle la posibilidad de acompañarnos en septiembre en el Jardín Botánico, la maravillosa sede de la Fiesta, pero nos advirtió que estaba en manos de sus representantes que debían resolver los centenares de invitaciones que había recibido para presentar su novela El loco de Dios en el fin del mundo.
Desde nuestro regreso a España nos pusimos en la tarea de organizar esa delegación que podría acudir a Medellín, contando con el impulso que nos daba la Embajada de Colombia en Madrid, muy interesada en el tema. Don Benito y Medellín aceptaron el reto y conformamos un grupo de trabajo para aplicarnos en la tarea, tocando las puertas de otras instituciones para lograr su apoyo, como las diputaciones de Cáceres y Badajoz.
Y es así como efectivamente, en el marco de la Fiesta del Libro y la Cultura de este año, a celebrarse entre el 12 al 21 de septiembre, se abrirá un espacio importante entre los días 17 y 20 para conmemorar dicha efeméride y hacer entrega oficial del libro y los presentes y documentos donados por los ayuntamientos de Medellín y Don Benito, que estarán representados por sus autoridades. Igualmente, acudirán algunos artistas y escritores vinculados al proyecto Correspondencias que participarán durante esos días en varias actividades literarias acompañados de escritores tan renombrados como Juan Diego Mejía, Octavio Escobar, y algunos de los escritores antioqueños que aparecen en la antología.
La Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín es un evento de prestigio internacional y de gran repercusión mediática, al que acuden en torno a quinientas mil personas cada año, en el cual Extremadura tiene una ventana ideal para seguirse dando a conocer en América, promocionar sus valores artísticos y patrimoniales, sus bondades turísticas y gastronómicas, mostrar la importancia de su industria editorial y la relevancia de su literatura, una de las más importantes de la España actual.









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