Web gregorio 7 agosto 2026 2

REVUELTO VERANIEGO

Vivimos sin percibir el país bajo nuestros pies.

Quien manda tiene la obligación de cuidar de los suyos. Eso hace de él un buen jefe”.

Julia Navarro. “EL NIÑO QUE PERDIÓ LA GUERRA”

 

Por: Gregorio Gil Ruedas

Nos acercamos a mediados del verano y este tiempo vacacional nos dejó un julio para el recuerdo en el que la segunda estrella adorna la camiseta de la camiseta nacional de nuestra selección de fútbol fruto de su campeonato en el mundial celebrado en tierras comanches. Hemos vivido como propio el éxito de unos jugadores y un entrenador que han hecho del esfuerzo en equipo su objetivo común: el triunfo. Se ha premiado el esfuerzo muy por encima de las actuaciones individuales sabiendo que, como reza un conocido lema, nadie es mejor que todo el equipo junto. Lema que muy bien podríamos extender a otras facetas de la vida social y política.

Por unas horas las banderas nacionales se lucieron orgullosas por nuestras calles sin menosprecio alguno hacia quienes las portaban. Claro que el sarampión independentista tuvo que mostrar su discordancia sellando con el recurso a la violencia su malestar por la victoria. Pena a la que podemos añadir el comportamiento de una selección argentina empeñada en llegar a los penaltis como única posibilidad de vencer y que culminó con su incalificable comportamiento una vez finalizado el partido. En el pecado llevaron la penitencia.

Julio también nos trajo la sentencia de la Audiencia Provincial de Badajoz del caso “hermanísimo”. La condena conlleva la inhabilitación por 18 años para cargo público del que fuera presidente de la Diputación de Badajoz, Sr. Gallardo, y de 9 años para David Sánchez y los nueve cargos y funcionarios de la Diputación por prevaricación administrativa al considerarse que cooperaron necesariamente bajo un plan preconcebido. El tribunal determinó que el puesto para el músico fue creado de forma arbitraria, sin carga de trabajo pues ni tan siquiera cumplía con su obligación de acudir. Han quedado absueltos del delito por tráfico de influencias al no poder probarse qué personas pudieron ejercerla. Al caber recurso de apelación ante TSJEX tendremos seguro una segunda parte.

Mientras esto ocurre los Presupuestos Generales siguen sin llegar. Aprobados en el 2022 entraron en vigor al año siguiente y este curso serán prorrogados por tercera vez. Seguimos gobernando a golpe de decreto que después es o no validado por las Cortes, seguimos trileando con las cuentas del Estado cambiando partidas a conveniencia sin saber ni cuánto se gasta ni en qué se gastan los dineros del país. Sí parece que algunas partidas se deshilachan por el camino alimentando mafias o tramas que viven a la sombra del poder económico.

Capítulo de incendios. Estamos en verano y teníamos tal sobrante de combustible por las generosas lluvias invernales que no nos debe extrañar el furor con que el centro peninsular se ha visto acorralado por los fuegos. Comunidades como Andalucía, ambas Castillas y Madrid han sufrido el acoso de las llamas que han segado vidas humanas y provocado miles de desalojos al tener que abandonar los habitantes sus pueblos. Muy difícil es sofocar un incendio forestal si el viento no colabora en su contra, pero se hace aún más difícil cuando no se ponen los medios humanos ni materiales adecuados. ¿Alguien ha escuchado hablar de la inversión efectuada en comprar nuevos aviones, helicópteros o material pesado que facilite el trabajo de los bomberos forestales? Pues así nos va.

Incendio en España.

Y llegados a final del mes nos encontramos de bruces con el eterno problema de las migraciones. Era la noche del 30 cuando una multitud de jóvenes citados a través de las redes sociales se agolpaban alrededor de la ciudad de Ceuta esperando la orden de pasar a territorio español. Como una anterior sentencia del Supremo dos meses antes no permitía la expulsión inmediata en las zonas fronterizas libres de obstáculo, una multitud próxima a las 80.000 personas entraron bordeando a nado el espigón de la valla adentrándose en la ciudad. La única posible respuesta de los cinco miembros de la Guardia Civil -dos veteranos y tres en prácticas- fue permitir el paso de la ingente mole que llegaba. Lástima que por el camino al menos un centenar de jóvenes se dejaran la vida entre las aguas a uno y otro lado de la raya.

Y luego, ¿qué? Pues lo de siempre. Nadie ha tenido la culpa, nadie tiene responsabilidad alguna. La ministra Robles alaba nuestros servicios de inteligencia y discrepa de su compañero Marlaska quien dice que no sabía nada, que ninguna información se tenía de que algo semejante iba a ocurrir. ¿Es posible creer que nuestros servicios secretos no conocieran tamaña acción? Preparada días atrás y pasada a miles de personas a través de redes sociales, ¿alguien en el culmen de la inocencia puede tragárselo? No me creo que nuestro servicio del CNI sea tan inepto y más cuando el propio  Juan Vivas, Alcalde-Presidente de la ciudad, días antes hubiera intentado sin éxito comunicar a Madrid lo que se estaba cociendo alrededor de Ceuta.

Nuestro Pedro Sánchez abandonó por momentos su estancia vacacional en la Mareta y se desplazó con su guardia pretoriana a la ciudad. Bien hecho. Allí declaró que aquel acto “era una violación del territorio nacional y una invasión de nuestras fronteras”. A mí también me lo parece, pero eso de que no había responsabilidad de nadie y todos habían actuado bien… Todos menos una señora que pagó los platos rotos. Fue Moncloa directamente quien destituyó a la funcionaria responsable de la página web del Departamento de Seguridad Nacional por haber informado de la crisis migratoria en Ceuta al publicar un mensaje en el que hablaba de como 49.000 personas estaban invadiendo la ciudad.

Invasión de migrantes en Ceuta.

“Normalizada” la convivencia, aún deambulan varios miles de subsaharianos y no menos de un millar de menores no acompañados (menas), nos resta saber qué se va a hacer con ellos pasada ya una semana del asalto. En su gran mayoría los marroquíes volvieron a su país mientras que otros no desean ser repatriados, pero los menas serán necesariamente traídos a la península y repartidos entre las Comunidades que el Gobierno estime según particular criterio -lo que traerá problemas a los gobiernos de coalición- y los subsaharianos quedan a la espera aguantando hasta que alguien decida qué hacer con ellos.

Y lo vamos a dejar por ahora. Europa se ha interesado por el tema y es de desear que se tomen medidas concretas que a todos comprometan y que todos respeten en sus respectivos países.

Disfruten de las vacaciones.

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