Menú

Buscar

Editoriales, Carlos Lamas : EDITORIAL, PALABRAS AL VIENTO
el 2/7/2020 17:22:13 (44 Lecturas)

HE REHECHO ESTE EDITORIAL, DOCTORA, MÁS DE UNA VEZ, PORQUE AL RELEERME ME ABRUMÉ A MÍ SISMO, DE TANTO DESCONCIERTO QUE ESTABA TRANSMITIENDO, SIN SIQUIERA COLOCAR ALGUNA FRASE INGENIOSA -QUE HOY NO ME SALE UNA- PARA DESCOMPRIMIR, RELAJAR EL RELATO. Y UNO TIENE LA SENSACIÓN QUE ES, EN LOS TIEMPOS ‘DESESCALADOS’ Y ‘DESFASADOS’ QUE CORREN, CASI UNA OBLIGACIÓN DAR ALGUNA SALIDA AL LECTOR, EN MEDIO DEL NEGRO PANORAMA QUE SE ABRE ANTE NUESTRA MIRADA Y NUESTRO PENSAMIENTO. EL TIPO DEBE IMAGINAR ALTERNATIVAS QUE MOSTRAR, AUNQUE NO SEAMOS PORTAVOCES DE NINGUNA INSTITUCIÓN PÚBLICA, NI DIOS LO PERMITA. YO SIGO EN MIS TRECE SOBRE QUE DEBEMOS IR RECUPERANDO LA NORMALIDAD -NO LA NUEVA, SINO LA VIEJA- MUY POQUITO A POCO, SIN TOMARNOS MUY EN SERIO EL INVENTO DE LAS ‘FASES’, PORQUE POCO, CASI NADA, HAN CAMBIADO LAS COSAS DESDE QUE ESTA TRISTE REALIDAD NOS HA GOLPEADO CON TODAS SUS FUERZAS. LAS PRISAS POR LANZAR LA ECONOMÍA, COMO TODAS, NO SON BUENAS, E IMPELIDOS POR PRESIONES DE DISTINTOS SECTORES LOS GOBERNANTES HAN HECHO CONCESIONES QUE ESTÁ POR VERSE SI NOS HARÁN RETROCEDER VARIAS CASILLAS; COMO SI EN EL JUEGO DE LA OCA, HUBIÉRAMOS SACADO EN LA TIRADA UN NÚMERO MAYOR QUE EL QUE NOS FALTABA PARA ACABAR. LA COSA SE COMPLICA AHORA QUE CADA COMUNIDAD DEBE RESOLVER POR SI MISMA LAS DIFERENTES ENCRUCIJADAS QUE SE PRESENTAN, PORQUE EL GOBIERNO ASÍ LO HA DECIDIDO, SEGÚN LOS CRITERIOS DE ASESORES CIENTÍFICOS QUE PRONTO, ESPERO, IRÁN AL PARO. AUNQUE SÁNCHEZ -EL CRONISTA OFICIAL DEL REINO- SIGA CONTÁNDONOS SU HISTORIA, SIN DECIR NADA QUE NOS SIRVA (TAMPOCO ES QUE HAYA SIDO AHORA DEMASIADO OPTIMISTA EN EL RELATO, DOC, PERO YA NO VUELVO A EMPEZAR, QUE TAMPOCO ES UN TESTAMENTO; ESPERO)


Hay desconcierto, dudas y confusión sobre cómo vamos a poner en marcha este tren gigante de mercancías que es nuestra sociedad. Luego del siniestro total tras la embestida del virus, y sin saber aún cuántas víctimas hemos tenido, ni cómo están los heridos, ni si los ilesos lo son o lo están, o no. Son estos tiempos en que vamos recorriendo las vías, a paso lento, viendo a través de las ventanas tantas cosas que ya no serán iguales que ayer, por vaya usted a saber cuánto tiempo. Los bares y las tiendas cerrados o vacías nos arañan el alma. Las ilusiones se compran carísimas y el optimismo, en este tiempo, es oro y ya lo hemos empeñado todo. Y por las penas, nos dan apenas moneditas.
Es evidente que el pasaje quiere arrancar, pero la máquina se resiste y chirrían las ruedas que chocan con la dura realidad. El maquinista -el gobierno- busca carbón y leña -divisas- como el imprescindible combustible para empezar la marcha, pero todas las ayudas tardan demasiado y nunca son suficientes. En educación, en sanidad, en ocio, en todas y cada una de las actividades vitales, se producen marchas y contramarchas, porque la seguridad está sostenida por tenues hilos que parecen quebrarse a cada paso. Ha empezado el fútbol profesional, como actividad visible de ilusión (y porque hace falta circo, para distraer) y por los dineros y las prisas de una industria fuerte en tiempos normales; pero allí también se palpa la confusión. Mientras unos se abrazan otros llevan mascarillas; estos se juntan en las barreras, o se cogen en el córner y aquellos se separan en las tribunas. Lo que les pase a los ases del balompié con esta exposición, se duchen en casa o en el vestuario, será un baño de realidad para nuestra sociedad.
Quisiera hoy no cargar las tintas contra los políticos responsables de tantas trágicas chapuzas, porque ya habrá tiempo y justicia -espero, aunque dudo- para dirimir fallos o aciertos. Ya seremos libres cuando seamos libres, que aún no, porque lo primero es el instinto de conservación y la prevención. Habrá que invertir este tiempo de hoy en estar preparados para lo que nos pueda ocurrir mañana. Más test, más protección sanitaria, pedimos, y claridad en los mensajes y en las oscuras cifras, que el pueblo quiere saber de qué se trata y por qué siguen sin asumirse las cuestiones claras y básicas, con 0 en autocrítica.
Ahora se está hablando de abrir piscinas como gesto de normalidad, y para que el ocio controlado sea un signo de positivismo. Pero es demasiado temprano, opina uno, para cualquier política de gestos sin certidumbres. Calma muchachos, digo yo, en plan padre Francisco (acojonándome a mí mismo de esta impostada santidad). No pasa nada si este verano nos refrescamos los pieses en el balcón con la palangana.
Se dice que en la fase nosécuántos se permite que nos arrejuntemos quince en una casa, pero si son veinte ya tenemos multa y oprobio. Que no, que ya si eso nos volveremos a juntar más adelante, que luego las reuniones y los saraos nunca salen como uno los ha planeado. Y que puede haber algún molesto bicho que se nos cuele, como pasa casi siempre.
Solo seis meses van de este gobierno, y nos parece que ha pasado una centuria. Y por alguna extraña razón las/los ministras/tos van perdiendo competencias -que no facultades, que esas…, bueno, dejémoslo- y ya el lío les compete a otros que aun sin quererlo se lían. Y así pasamos de unas manos que algunos se lavan, a otras enguantadas que nos conducen con torpes y dubitativas maniobras. Como pá marearse, vea.
Acabo. Hubo fuertes vientos estos días, y se han llevado por delante algunas cosas, aunque algunos prohibicionistas no nos quieren dejar ver lo que el viento se llevó. Porque..., porque..., porque no, y ya basta. Cuando lo que uno más desea, Doc, es que, junto con el virus, a tanto tonto se lo lleve el viento, porque ya no cabe un tonto más ni aunque esté asintomático.
Buenas tardes.

Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.

PUBLICIDAD

Documento sin título

Para más información

Ver la edición impresa (en todos los puntos de venta de prensa y en estancos, gasolineras, kioscos y librerías)