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Editoriales, Carlos Lamas : EDITORIAL, LA MISMA CANCIÓN (DE PROTESTA)
el 1/11/2019 13:55:49 (29 Lecturas)

ES UN DEFECTO MUY HUMANO, DOCTORA, AUNQUE TAMBIÉN MUY ANIMAL, EL CREER QUE SOMOS DUEÑOS DE LA VERDAD. QUE NUESTRA OPINIÓN O NUESTRO PARECER DEBEN IMPONERSE COMO RAZONABLES Y CERTEROS. POR ESO MISMO QUIEN NOS DA LA RAZÓN CON FRECUENCIA, GOZA DE NUESTRA SIMPATÍA; Y AL CONTRARIO LO CONTRARIO. NOS JODE ENORMEMENTE QUE NOS LLEVEN LA CONTRARIA O QUE NOS DISCUTAN. ¿QUIERE ESTO DECIR QUE NO SOMOS SERES PENSANTES O QUE ESTAMOS LOCOS?. NO, SÓLO QUIERE DECIR QUE EN CADA SITUACIÓN ANSIAMOS SALIRNOS CON LA NUESTRA. CONVENCER Y VENCER. LA CONSECUENCIA DE ESTOS COMPORTAMIENTOS LA TENEMOS AL PERCIBIR CÓMO VAN LAS COSAS EN EL MUNDO. SI ALGÚN -O ALGUNOS- PODEROSO LÍDER MUNDIAL ES A LA VEZ, CAPRICHOSO Y TESTARUDO, ES PROBABLE QUE EL ORDEN MUNDIAL SE SOSTENGA APENAS SOBRE UNA ‘CUERDA FLOJA’, A CONSECUENCIAS DE LOS CAPRICHOS DE ALGÚN ‘LOCO TENSO’ (VÉASE, POR FAVOR, EL ‘INGENIOSO’ JUEGO DE PALABRAS). EN EUROPA AHORA MISMO SUFRIMOS EN PARTE LA GESTIÓN DE TRUMP QUE SÓLO BARRE PARA SU CASA; Y LOS DELIRIOS DE BORIS JOHNSON, QUE SE HACE MÁS EL LOCO DE LO QUE ES, PARA SACAR EL MAYOR RÉDITO POSIBLE DEL MÁS ‘SIMPÁTICO’ (NO SÉ POR QUÉ, PARA ALGUNOS –NO PARA MÍ-) SEPARATISMO SEMPITERNO ANGLOSAJÓN. EN CASA TENEMOS AL TAMBIÉN SEPARATISTA TORRA, QUE ES JEFE, A LA VEZ, DE LOS VÁNDALOS Y DE LOS POLICÍAS (¿ALGUIEN PUEDE DECIR QUE ESTE TÍO ESTÉ LOCO?), LOGRANDO ASÍ LO QUE NADIE, ALGO ASÍ COMO LA CUADRATURA DEL CÍRCULO

Y también tenemos a Pedro Sánchez -cuando no está fuera haciendo lo que le gusta, codearse con los líderes europeos-, que muestra una extraordinaria paciencia con los líderes nacionalistas; paciencia que se le agota cuando ve a Rajoy o a Rivera. A lo más que llega es a no cogerle el teléfono a Torra, cual novia despechada. Te vas a enterar, piensa Pedro. En medio de todo esto siempre sobrevuela la vida pública social española, un sentimiento trágico. El enfrentamiento se mantiene constante no sólo en Cataluña, sino en el resto del país, con las alianzas de izquierdas contra derechas y viceversa. Los unos no se conforman sólo con la derrota del otro, sino que quieren verlo sufrir y padecer, arrastrándose por el empedrado o tirándose de los cabellos. Han conseguido el knock out, pero quieren más, que el perdedor admita su superioridad y talento y entregue hasta el culo.
La postura actual de los líderes catalanes es de provocación y venganza, y cuentan para ello con una horda de fieles en la calle, con la complicidad de políticos y activistas extranjeros, con un montón de medios de comunicación y con los dineros públicos. Presionarán hasta que el Estado asuma un papel más contundente, y entonces por fin conseguirán su objetivo de volver a su papel de víctimas que tantos réditos les ha dado, de cara a algunos interesados movimientos políticos y sociales del resto de Europa y en los medios de masas que estos controlan y dirigen. Se quejarán entonces -ahora, incluso, se están quejando- de la represión del Estado español al pueblo soberano. Es pura estrategia.
Es curioso cómo algunos propios, en estos días, han llegado a renegar de un sector de los manifestantes. El diputado Rufián, ha dicho en sus redes que los 400 violentos, ‘no le representan’. Este es el mismo tipo que expulsado del congreso, se fue con otros de su partido de la sala, no sin antes insultar y escupir a un ministro. Esto para el Rufián serán buenos modales, digo.
Pasan demasiadas cosas raras, que la gente no alcanza a entender. Los líderes catalanes condenados por el máximo tribunal nacional y español, por ejemplo, cumplirán sus penas en prisiones catalanas y gozarán de las decisiones que en materia penitenciaria tomen respecto a ellos sus compañeros y amigos del gobierno de la Generalidad. Es decir, que los cómplices necesarios decidirán el grado en el que cumplirán las penas sus jefes condenados. Mejor no piense, Doc, para qué.
Luego, de tanto hablar de ‘radicales’ por aquí, ‘radicales’ por allá, o a diestra o a siniestra, la palabreja va perdiendo contundencia, eficacia informativa. Desde aquí, humildemente, propongo reemplazar el término ‘radicales’ (casi siempre va en plural) por el descriptivo ‘infelices’, o por el gráfico ‘cachos de carne’, o por el maternal de ‘niñatos hiperactivos’; por no repetirnos, digo.
También hemos visto en las imágenes de los disturbios en Barcelona, mucha gente grabando con su móvil las escenas de contenedores quemados, destrozos en calles, comercios y mobiliario público, lanzamiento de piedras y gases, enfrentamientos, etcétera, etcétera. Qué pasa, ¿es que si no lo graban nadie les creerá? Es que no se dan cuenta que, estando en esas labores, alguien podría herir a alguien, criaturas. -“Mira Montserrat, ¡qué chachi! (o como se diga ahora y en catalán) estoy en la escena de los disturbios, grabando…, no, no te preocupes, que ya ha pasado to… (Allí, la cámara del móvil pasa a negro y de fondo oímos el muaaaa…, de una cercana sirena de ambulancia y la voz desesperada de Montse al otro lado de la línea -¡Carles, amor meu…!-, cuando comienzan unas primeras notas de un triste violín...).
Con todo el lío de estos días ya quedó atrás la polémica sobre si fue una rebelión o una sedición por lo que había que juzgarles. ‘Rebelión’ (mayores penas) pedía la Fiscalía y ‘sedición’ (menores) la Abogacía del Estado. Triunfó como se esperaba (mmm…) la ‘sedición’ porque según los magistrados no hubo ‘violencia organizada’. Bueno, yo qué sé; lo único que falta es que también opine de leyes. O proteste. “No ha lugar”.
Sea como fuere, debo confesar que no soy nada optimista para con el devenir de los acontecimientos, Doctora. No me fío nada de los unos y casi nada de los otros; y mucho menos en épocas electorales. Así que no me pida, Doc, por favor, que acabe el editorial con una frase ingeniosa o con un chiste, o una metáfora, una paradoja o una moraleja, que no estoy de ánimos. Bueno, vale; para que luego nos tronchemos de la risa, póngase allí y haga como que me tira una piedra, que yo la filmo con el mó… (muaaaa…).
Mmmmas mmmdes.

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