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Jesús Adame : COSAS MÍAS, ¡POR IMPERATIVO INGUINAL!
el 24/9/2019 10:29:29 (47 Lecturas)

O SEA, ... ¡POR ESO MISMO!; “SASTAMENTE” ¡HELE AHÍ, LOS ESTADOS GARANTISTAS EN EL MUNDO¡. NO HAY OTRO COMO ESTE NUESTRO EN TODO EL ORBE MUNDIAL (MUNDO MUNDIAL, QUE SE DICE, EN MODERNO, REPETITIVAMENTE Y SIN NECESIDAD ALGUNA, TENIENDO, COMO TIENE NUESTRO IDIOMA, LA ABUNDANCIA DE SINÓNIMOS QUE LE CONCEDEN LA MÁS ALTA DE LAS CATEGORÍAS LINGÜÍSTICAS)

Pues ya está; se acabó; ahora a descansar, ¡si nos dejan!; no quiero pensar que se repita todo nuevamente. Ha sido cansino; pero entretenido, eso sí. Tomando el café o la cervecita, apoyados en la barra y algunas veces a plena voz, para que se chinche el que está a tu espaldas (¡oyéndolo todo!); otras bajito para no significarse; hemos cortado cantidad de trajes, de mil maneras. Pero ahora viene el tío Paco con la rebaja; no, el de entonces no, aunque, ¡con el empeño que están poniendo en revivirle!. Y la rebaja va a ser, según parece, contundente, sustanciosa, e inmisericorde. El tío Paco, pues, es ese, eso, lo que hemos querido, lo que hemos votado; para unos, los que han sido votados; para otros, los que deberían haber sido botados. Así es el sistema, y de esta forma hay que aceptarle. Pero para no desviarme de lo que me ha traído a estas páginas, ni andar por las ramas, voy a ello.
Pero, ¡por Júpiter!, decían aquellos. Bueno, pues nada; ni fu, ni fá, ¡Como Júpiter no existe!. ¡Te juro por mis niños, que te vas a enterar!; vale, tú verás lo que me importan a mi tus niños!. ¡Te lo juro por Dios!; pero, si tú no crees en Dios. Pues por eso, ¡no te jibas!. Pero, ¿de qué sirve jurarnos entre tú y yo?; de nada.
De forma paralela a esta fórmula, y con idéntica escasa fiabilidad, se ha establecido la de la promesa. Prometo por..., ¿por quién?; ¿por ti mismo, por tu honor, por tu fiabilidad no demostrada aún, o, incluso, ya evidenciada suficientemente?. Venga hombre, no me vengas con chorradas, que nos conocemos hace ya unos añitos.
Lo normal es que los juramentos o promesas sean falsos y/o no cumplidos/as. Total, nadie te va a reprochar el día de mañana que hayas mentido, a menos que seas católico y lo hayas hecho en nombre de Dios, porque entonces has metido bien la pata, amigo mío. Y ni aún así, porque tenemos setenta veces siete oportunidades, ¡que ya son!.
Sin embargo, si en banales conversaciones, de andar por casa, se utiliza la formulita de marras para tratar de convencer (sin pruebas) al contertulio, existen juegos como el político, por poner, que rizan el rizo y en los que, a pesar de haber sido demostrada con reiteración su escasísima fiabilidad, se la exalta hasta límites que resultan ridículos; y los pronunciantes, payasos. Es más, en este país nuestro resultan tan ridículos, tan absurdos, tan necios e inútiles, que, a los que nos sentimos españoles y nos duelen los males de nuestra patria, nos hacen sentir y sufrir vergüenza ajena. ¡Como se deben partir de la risa en Alemania, en Francia, sobre todo en Francia que nos “asesora políticamente”, al tiempo que nos odia porque Nadal no sea de los suyos!.
Hemos escuchado recientemente juramentos en las cámaras de desgobierno (perdón, en qué estaría yo pensando) unas de fórmulas que son de auténtico cachondeo. Fórmulas por la pasta (la gansa), porque otro significado no tienen, ni pueden tener, conociendo las boquitas que las han pronunciado. Y, ya digo, no las hemos escuchado en la barra del bar, sino en el mismísimo Congreso, madre de la representación ciudadana.
“Desde el compromiso republicano, como preso político y por imperativo legal (o sea, por c..., por eso, y por la pasta), si, prometo”. Pero, exactamente, ¿que es lo que prometes, chaval?, ¿implantar la república, que es imposible e incompatible con el sistema que tenemos por decisión de la mayoría, entre la que tú votabas entonces a su favor, y probablemente para poder reventarla en el futuro?. ¿O convencernos de que no eres un chorizo político, sino un pobre preso maltratado por este injusto sistema democrático? Y ¿tienes la cara dura de prometer que nos vas a meter mano en cuanto puedas? ¿O lo que prometes es cobrar puntualmente la sustanciosa paga mensual con la que este estado antidemócrata te va a remunerar el enorme esfuerzo que vas a realizar para destruirle? Lo tuyo, de verdad, como dicen los modernos, tendrías que hacértelo mirar. Y pide cita para este estado que te oprime, a ver si os sanan a los dos y podemos llegar a entendernos. Te voy a ayudar un poco: “Prometo, por la conciencia que no tengo y por mi deshonor, que trataré de cargarme a este país, a su Constitución, y a su puñetera madre”. ¡Úsalo!. Y para ti, garantista de poca monta: “¡Despierta, gilipuertas!”.
Será que no entiendo la política, pero lo cierto es, como que estamos aquí, que la nueva señora presidenta del nuevo congreso, a las protestas de algún chorizo por su autodefinición como preso político, contestó rotunda y claramente, “todas las promesas han sido válidas”. O sea se, se puede jurar, se puede prometer; juren señores/as, juren; se puede prometer por lo que ustedes quieran, por sus señoras, maridos o lo que quiera que tengan, que aquí no nos vamos a asustar de nada, que ya hemos visto mucho, ¡y lo que nos queda por ver!. Anímense que aquí lo toleramos todo, o si no ¿han escuchado el más original?: “Por todo el planeta”; toma ya, ahí queda eso. “Por los derechos estos y aquellos...”, no se especificó si para protegerlos o mandarlos a hacer muchas puñetas.
Se lía un cachondeo tremendo (que si tú eres tal, que si no pasarán; pero, ¿de dónde?, me pregunto). Nada, la nueva señora presidenta del nuevo Congreso recién nacido es rotunda ordenando que siga la fiesta, como si nada pasara. Se nota que está avezada en el juego político; que no sé por qué demonios le llaman así; claro que trabajo con pico y pala no parece que sea, por eso le llamarán de forma tan sugestiva.
Tenemos que hablar, se le escucha a uno de los presentes, dirigiéndose a un ¿enemigo-compañero?. Uuuuhhh. La urna comienza a subir y bajar porque hay alguien impedido; culpa de la cámara que infringe la legislación sobre movilidad, esa misma con la que son acosadas y sancionadas muchas de nuestras pymes. Un miembro de la mesa “promete por imperativo legal”, o sea, por... eso, promete, ¡desde las ingles!.
Una propuesta interesante para la deseada reforma constitucional: que se elimine la obligación de toda fórmula; que cada cual diga lo que le venga en gana, o nada, o lo que odia realmente. Todo será más sincero y, realmente no pasa nada, todos seguirán sonriendo y felices. Yo creo que les encanta “el juego político” porque se les ve a todos exultantes, saludándose y... como si nada pasara o pasase, ... ¡y cobrando. ¡Y por si fuera poco, hoy, 17 de junio del 2019 llega el Pùig mamón a recoger su acta que le dará para seguir robando a España y conseguir la inmunidad anhelada. Opina una ¿diputada?, que se le están conculcando sus derechos. ¡Imperativos sastamente inguinales!

CHASCARRILLO
“Juego responsable”, según la publicidad. Frase que no debería ser sinónima de “juego político”; pero lo es. ¡Apañáos estamos!.

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