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M. Díaz Martínez, S. Moreno Molina y A. Pérez Tapia : DE ANDAR POR CASA, CUÍDATE LOS PIES EN VERANO
el 5/7/2011 11:20:26 (1577 Lecturas)

Sometemos a los pies a largas caminatas encaramados a unos tacones, nos empeñamos en encerrarlos la mayoría de las veces en calzados inadecuados, son capaces de soportar el peso de nuestro cuerpo desde que nos levantamos hasta que nos acostamos... Los pies son los grandes sufridores y olvidados de nuestra anatomía a pesar de que deben soportar a diario nuestro peso corporal

Este problema afecta tanto a hombres como a mujeres. Siete de cada diez españoles padecen algún tipo de patología relacionada con esta parte del cuerpo. Son patologías frecuentes y molestas, que deben ser tratadas por el especialista, el podólogo, e incluso un tratamiento multidisciplinar con otros profesionales de la salud.
Después de todo el invierno resguardados con medias, calcetines y zapatos cerrados. El verano es una época muy delicada para los pies, ya que tienen una mayor propensión a padecer determinadas molestias o enfermedades como hongos, pies de atleta, verrugas (papailomas) plantares, sudoración excesiva, rozaduras o ampollas, durezas y callos, y una eterna sensación de cansancio o dolor.
Todas estas afecciones deben ser tratadas por el especialista, el podólogo para elegir el tratamiento adecuado, ya que productos que se pueden encontrar en el mercado, como callicidas o plantillas inadecuadas, pueden llegar a ser realmente perjudiciales para la salud del pie.

Consejos básicos para el cuidado en verano:

- Las sandalias, pueden resecar mucho los pies y esto puede llevar a la aparición de grietas. Para ello se recomienda una hidratación diaria con crema con urea, evitando los espacios interdigitales. También debemos evitar las rozaduras o ampollas las cuales se pueden infectar. En el caso de sufrirlas, protegerlas con apósitos hidrocoloides y regeneradores de la piel.
- El corte de las uñas debe de ser en línea recta y en cuadrado. No hay que cortar demasiado los extremos, ya que al crecer pueden clavarse en la piel del dedo, y puede llegar a ser doloroso.
- Es necesario ir bien calzados en zonas de piscinas o duchas públicas, para evitar contagios, como hongos o papilomas. Hay que revisar los pies sobre todo en los espacios interdigitales, los cuales hay que secar exhaustivamente siempre por contacto y no por fricción, para evitar hacerse heridas.
- Hay que evitar la sudoración excesiva, para ellos se debe utilizar un calzado con un material transpirable y utilizar polvos astringentes o absorbentes especiales tanto en el pie como en el calzado.
- Cuando existe un dolor continuado de los pies, puede ser debido a la sobrecarga de algunas zonas, provocadas por nuestra forma de andar o una mala postura. Esta sobrecarga puede producir la aparición de durezas y callos, los cuales deben ser tratadas por el podólogo, donde se realizará un estudio de su marcha y pisada, para encontrar el tratamiento adecuado para evitar esas molestias.
- Cuando se tome el sol, no hay que olvidar ponerse el bronceador también en toda la superficie del pie, plantas incluidas. Muchas veces se queman porque nos olvidamos de que los pies están tan expuestos como el resto de nuestro cuerpo.

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