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Jesús Adame : Cosas mías, Crónica de una vida; o doble sentimiento paterno; o, quizás, primeros sentimientos de un abuelo primerizo
el 6/10/2009 10:22:14 (1486 Lecturas)

Elige tú el titular que prefieras, pues no he querido finalizar el dibujo de estas líneas hasta sentir realmente, de una forma auténtica, lo que en ellas expreso, en lugar de hacerlo por oídas de otros que ya tuvieron la experiencia antes que yo. Ahora, ya sí puedo hacerlo.

Ahora, anteayer, llegaste y puedo manifestarte lo que siento a tu llegada. Estabas prevista en la Eternidad Biológica. No en la decisión paterna. No en las abundantes revisiones clínicas a las que se someten sabiamente los modernos padres que, a diferencia de los de nuestra generación, y porque sin duda sabe ésta mucho más que aquélla nuestra, tratan de planificar hospitalariamente vuestras llegadas. Ni mucho menos esto puede preverse con los avances científicos (loables en muchos casos, no obstante no en todos, desgraciadamente) que presumen de manipular y decidir cuándo debe empezar (e incluso acabar), la vida. No, ni mucho menos, estaba previsto exactamente Allí, donde se dispone la vida, no la muerte.

Quiero que sepas que, tan tranquilos que estábamos, un sobresalto (el anuncio de la vida), comenzó a modificar los planes familiares en un continuo e inacabado "in crescendo" que iba desde traslados laborales y residentes, hasta la primorosa y amorosa preparación del moisés que acogerá tu agradable calor humano con las mejores blancuras textiles, sin que faltara el lazo rosa como anuncio de tu feminidad ya conocida. Como abuelo, pues no quiero faltar a la verdad, en el próximo día de Reyes me hubiera colmado de felicidad el hecho de poder regalarte una pistola (un "colt 45" de plástico, como el que recibí del bisabuelo); pero, lo prometo, aprenderé a elegir para ti la "Barbi" más hermosa, y, creo, estoy convencido de que nos llevaremos muy bien los dos y de que, también lo aseguro, miraré por tus ojos cuando vaya a darte mi consejo. Porque no quiero decir que si hubieras sido varón la pistola equivaliera a educar en la prepotencia. No, ni mucho menos. Eres mujer, y como tal debes ser educada, para tu mejor realización en esta vida, y para que colaborares a ello, en el mayor grado posible, con la sociedad que te rodee; sin confusiones de ningún tipo; ni confundir, naturalmente.
Así, cuando llegó la noticia (la buena nueva) de que YA LO ERAS -porque ya lo eras en tal momento-, tus padres, tus abuelos, toda la familia... ¡fuiste aceptada de inmediato!. Desde ese momento, admitida y festejada. Tal y como eres, tal y como eras… ¡que lo fuiste!, en tal momento.
Has tenido la inmensa suerte, a Dios Gracias, de haber llegado en el seno de una familia que te ha celebrado. Unos padres que no sólo no te han rechazado o programado, sino que, en cuanto dijiste "aquí estoy", "se convirtieron en padres". Esa suerte, amén de ser "inmensa", es de lo más natural. Quiero decir, es "natural" en toda la extensión de la palabra, y es natural para todos los que lo vemos de esa forma, que somos la inmensa mayoría. Pero la tuviste, porque también hay quien no ve las cosas de esta forma. Hay quienes piensan que son ellos los que deciden, programan, eligen o desechan a la vida. Me dirás entonces, ¿pues no estaba previsto en esa Eternidad Biológica?. Si, claro, naturalmente que lo está; entonces, ¿cómo Consiente que pasen esas cosas?. Pues porque seguramente es el diseño necesario y único posible para el sentido de la vida. Porque hay ricos y pobres; porque hay gordos y flacos; enfermedad, desgracias, calamidades, alegrías, satisfacciones; porque hay buenos y malos, y porque, quizás, la maldad exista para redimir los malos actos cometidos por los buenos, que lo somos todos, estando todos expuestos, sin embargo, a cometer libremente las maldades. Este es probablemente el diseño y su justificación. Esta es la Esperanza de Vida que todos, malos y buenos, tenemos, a Dios Gracias.
Pero anteayer, cuando llegaste, quizás cientos o miles de compañeros y compañeras temporales tuyos (los/las, que ya te explicaré si cuando crezcas ha desaparecido esta estupidez lingüística) no han podido llegar a ver la luz del mundo. Iban a hacerlo en el seno de familias que Dios sabe las dificultades o los egoísmos que les han llevado a "abortar" esa llegada y que, en cualquier caso injustificables, habrán de recibir Misericordia, de la que todos estamos necesitados.
Toda la inmensa alegría que nos produce tu llegada no debe, no puede, es incapaz de ahogar la tristeza que produce el que nuestros representantes sociales (espero que tú vivas en una sociedad más justa que esta nuestra), en nuestro nombre, en el de todos los que vivimos en este país en el que has visto la luz, hayan convertido nuestra casa en un inmenso hospital de muerte, en el que está hipócritamente prohibido causar el mínimo daño a cualquier animal irracional (incluidos muchos políticos; demasiados), pero en el que ya no existe traba legal alguna para, de forma masiva (uno cada media hora), "IMPEDIR", que no interrumpir (eso es una falacia, y otra enorme hipocresía), la vida a los seres humanos. Crecerás en ese mundo y, por ello, mi primer deseo ferviente para ti es que siempre tengas claro el Norte, que proclames, y que luches por Él con toda franqueza y apasionamiento.
Bienvenida. Tus padres, tus abuelos, tus tíos, tu familia, todos tenemos las necesarias fuerzas para que jamás encuentres contratiempo alguno... Ven en Paz; porque, estoy seguro, tus padres serán "el recio faro que descubra el arrecife en la negrura"

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