Menú

Buscar

Guillermo Paniagua : Con respeto..., perdone ¿JUBILACIÓN A LOS 70 AÑOS? ANDA P'ALLÁ
el 8/7/2009 10:55:06 (984 Lecturas)

A lo largo de mi vida he conocido a algunos amigos que se han unido para formar una empresa, y han fracasado. El negocio les iba bien, al principio, pero la inteligencia de algunos socios fue corta.

Si, por ejemplo, tal industria era un bar, la caja siempre estaba abierta al poder asequible de cualquier socio y no esperaba a final de mes para echar las cuentas y hacer el reparto de dividendos. Si uno de ellos necesitaba 20 euros, daba al botoncito de la caja registradora, ésta se abría y metía la mano para llevarse no los 20 euros sino también 10 más, por si acaso. Al fin y al cabo, él formaba parte de la empresa. Los otros, también tenían el mismo derecho para introducir la mano. Claro está, algunos de los empleados, que veían el tejemaneje de sus amos, se hacían los descuideros.
Así pues, metiendo las manos los jefes y descuideros sin control y sí con pasión, aunque en la caja entrasen algunos euros, se llegaba a un momento en donde la suma de entrada y salida era negativa. Entonces aquella industria, que empezaba por buen camino, terminaba siendo una ruina para la sociedad y cerrándose por quiebra.

Tras este breve introito, me abro a las FUNCAS. No sé qué son. Estoy hasta los congojos de tanto echar mano al diccionario de las siglas, que continuamente cambian, y que desconozco para qué sirven. Lo único que he podido conocer de tales FUNCAS, después de buscar en el inútil diccionario de las abreviaturas, es que significa ‘Fundación de las Cajas de Ahorro’, y que es una entidad formada por elementos, la mayoría, e individuos, la minoría. Así he podido recogerlo entre el lenguaje popular, que es sabio. Pues bien, algunos elementos, no individuos, de las FUNCAS, después de mucho pensar y ser aconsejados por el consejo de lo que sea, han propuesto que la jubilación de los españoles sea a los 70 años de edad. O sea, que nos proponen medio vivir con cierta comodidad 5 años (desde los 70 a los 75 años de edad) y malvivir y ser dependientes otros cinco o seis años más (de 75 a 80 ú 81 años de edad, que es la media de supervivencia para los varones; las mujeres, unos tres años más). No pongo en duda que la vida media de supervivencia se ha alargado; con ellos, los achaques, en una mayoría de las personas, que las incapacitan con el paso de los años.
Esas fábricas de hacer dinero (las Cajas de Ahorro), que han sido muy saneadas hasta ahora, por lo que he leído en la prensa, me dan la sensación que se parecen a lo que he escrito al comienzo del artículo, es decir, a las cajas registradoras de aquellos socios: muchas, muchísimas manos a sacar el dinero que el ciudadano entra en ellas, pero a diferencia de los socios industriales, aquí, para algunos elementos, el quebranto no parece perjudicarles, aunque moralmente tiemble el alma de las Cajas.
Por ello, se pueden comprender las luchas que hay entre los distintos partidos políticos -y dentro de los partidos, sus partidarios-, para obtener un puesto en el Consejo de la Caja de Ahorro X. No sólo van a obtener excelentes beneficios económicos personales ejerciendo como "consejeros" (muchos no saben de economía más que aquellos gastos que tienen que pagar en un bar o en un estanco), sino que van a conseguir, con el dinero, más poder político y vender mejor sus "opiniones". En algunos momentos, las necesidades económicas del Gobierno de una Comunidad pasan por ese Consejo que, en su mayoría, son partidarios de los gobernantes. No preguntan que cuánto y cuándo recuperarán ese dinero, solamente hay que darlo; las monedas son redondas, y al caer ruedan y no se sabe a qué rincón de la habitación van.
Las Cajas de Ahorro, con la alegría que han mostrado para prestar dinero, complacer a las arcas vacías, por la mala administración (‘el que anima no paga’, decimos por aquí) de algunos gobiernos comunitarios, y de las tremendas dotes dadas a los que llaman consejeros (sueldos y dietas), algunos conocidos a la hora del tapeo, han perdido gran cantidad del dinero depositado por los ciudadanos.
Con el temblor de la crisis económica, las Cajas y Bancos se han beneficiado del dinero público, para seguir manteniendo a sus "consejeros" y evitar el paro de ellos y ayudar a algunas Comunidades, para, eso sí, olvidarse de los dueños del dinero: el ciudadano de a pie. A éstos, últimamente, no les presta, o el dinero no existe para ellos o es exiguo. Fueron ellos también los que comenzaron a conceder las prejubilaciones a los 50 años de edad, para mejorar su economía. Obraron como malos profetas, entonces. Ahora, porque les conviene el negocio, algunos de esos inútiles asesores de tapeo y dieta solicitan la jubilación a los 70 años de edad. Se les podía preguntar: ¿por qué no recuperan los puestos perdidos con aquellas prejubilaciones y admiten para esos puestos perdidos nuevos trabajadores, para que el paro sea menor y las arcas de la Seguridad Social tengan más dinero? ¡Ánimo! Que sean las Cajas de Ahorro las que comiencen a quitar personas del paro, en lugar de alargar la edad de jubilación.
Me parece que va a tener razón el señor Zapatero, cuando dice -como expresa ‘El Economista’- reconocer que las Cajas de Ahorro tienen problemas y que necesitan una reestructuración y una fusión para fortalecer la situación y dibujar un nuevo mapa financiero de mayor tamaño, que la crisis hace necesario. Así, con la fusión, desaparecerían muchas Cajas y con ellas, muchísimos chupópteros y consejeros de pacotilla que viven del negocio de ellas. Y si quedase sólo una Caja, mejor. Ahorrarían el pago a infinidad de "consejeros" políticos, y se aplacaría el deseo de jubilarnos a los 70 años.
Es tal la ansiedad por el dinero, el poder del dinero, que en su día no advirtieron los "consejeros" la morosidad que iba a haber. Hace un mes superaba el 6%. Y esto está sucediendo en la grandes Cajas, que evito nominarlas. Sus poderosos "consejeros" son los que nos invitan a jubilarnos a los 70 años para que el poder bancario no decaiga y sigamos siendo esclavos de ellos, cuando ellos no supieron luchar contra la crisis ni evitar la morosidad. ¿En qué bar estaban tapeando esos "recomendaderos" para ignorar el peligro de la crisis económica? El vino y el champán trastornan las mentes.
Espero que esas "mentes privilegiadas", que asesoran a los economistas, no impongan la edad de comienzo del trabajo a los 10 años de edad y éste acabe con la muerte, que será la edad ineludible y definitiva de jubilación, con tal que sus arcas estén siempre llenas y sus vidas sean buenas vidas.
Un jubilado a los 65 años no es un ser parásito social, puede producir y dar lo que en sus horas de trabajo no ha podido hacer: crear arte y cultura y otros bienes sociales, y ayudar. Además, ¿qué sería de esas madres que necesitan a los abuelos para poder trabajar?.
FUNCAS, menos asesores y más trabajadores.

Don Benito, 02 de julio de 2009

Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.

Documento sin título


PUBLICIDAD

Documento sin título

Para más información

Ver la edición impresa (en todos los puntos de venta de prensa y en estancos, gasolineras, kioscos y librerías)